Lo ideal es realizar la primera consulta pediátrica entre los 3 y 5 días de nacido (consulta del recién nacido). Posteriormente, las visitas son mensuales durante el primer año, y luego se espacian según el desarrollo del niño. La atención pediátrica cubre a los pacientes desde su nacimiento hasta el final de la adolescencia (alrededor de los 18 años).
Las consultas son programadas. Sin embargo, para mis pacientes recurrentes, procuro siempre encontrar un espacio el mismo día en caso de situaciones apremiantes (fiebres altas, infecciones respiratorias). Si se trata de una urgencia vital, se recomienda acudir inmediatamente al servicio de urgencias hospitalario más cercano.
La consulta incluye una revisión física completa (peso, talla, perímetro cefálico), evaluación del desarrollo psicomotor (habilidades motoras, lenguaje, área social), revisión del esquema de vacunación y asesoría nutricional. Es una consulta integral enfocada en la prevención.
Para brindar una atención personalizada, con tiempos de consulta adecuados y sin afanes, mi atención principal es particular. Por favor, comunícate al WhatsApp del consultorio para conocer el valor de la consulta y las opciones de pago. En algunos casos, puedes solicitar reembolso con tu seguro médico privado.
Sí, son el método más seguro y eficaz para prevenir enfermedades graves y proteger no solo a su hijo, sino también a la comunidad mediante la inmunidad de rebaño.
A los 6 meses, cuando el bebé pueda sentarse sin apoyo firme, muestre interés por la comida y haya perdido el reflejo de extrusión (empujar las cosas con la lengua).
Si es menor de 3 meses, debe acudir a urgencias inmediatamente. Si es mayor, manténgalo hidratado, ofrezca paños de agua tibia y use antitérmicos solo si hay malestar general, siempre bajo dosis indicada por su pediatra.
Varía según la edad. Los recién nacidos duermen de 14 a 17 horas al día, los niños de 1 a 2 años entre 11 y 14 horas, y los preescolares de 10 a 13 horas (incluyendo siestas).
Para menores de 2 años se recomienda cero tiempo de pantallas. Para niños de 2 a 5 años, un máximo de 1 hora al día de contenido de alta calidad y siempre supervisado por un adulto.
Los cólicos pueden aliviarse con masajes circulares en la barriguita, paseos en brazos, contacto piel a piel, y asegurando una correcta técnica de lactancia para evitar que trague demasiado aire.
Solo cuando hay una infección bacteriana diagnosticada por un médico. La gran mayoría de las infecciones respiratorias e intestinales en niños son de origen viral y los antibióticos no les sirven de nada.
La mayoría de los niños empieza a caminar de forma independiente entre los 12 y los 15 meses de edad, pero es completamente normal si lo hacen un poco después, hasta los 18 meses.
Alrededor de los 12 meses suelen decir sus primeras palabras con intención ("mamá", "papá"). Hacia los 2 años, deben ser capaces de armar frases simples de dos palabras.
La mejor manera de saberlo es a través del seguimiento periódico en la consulta de Crecimiento y Desarrollo, donde graficamos su peso y talla en las curvas de la OMS para verificar su tendencia.
Generalmente, la erupción dental comienza entre los 6 y 8 meses de edad, empezando casi siempre por los incisivos centrales inferiores (los dos dientecitos de abajo).
Sí, es completamente normal. Durante el primer y segundo año de guardería, los niños pueden presentar entre 8 y 10 infecciones virales leves al año mientras su sistema inmunológico aprende a defenderse.
A partir de los 12 meses de edad, siempre y cuando ya tenga establecida una dieta complementaria sólida, variada y rica en hierro.
El control de esfínteres suele darse entre los 2 y 3 años. Sabrá que está listo cuando el niño avisa que ha ensuciado el pañal, amanece seco o muestra interés por usar el baño. No se debe forzar el proceso.
Puede ofrecerse después del primer mes de vida (cuando la lactancia materna esté bien establecida) ya que ayuda a reducir el riesgo de muerte súbita. Se aconseja retirarlo paulatinamente antes de los 2 años para evitar maloclusiones dentales.
Los alimentos alergénicos (huevo, maní, pescado, trigo) deben introducirse a partir de los 6 meses, ofreciendo un alimento nuevo a la vez durante 2 o 3 días seguidos para poder observar cualquier posible reacción alérgica en la piel o digestión.